Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
El viento soplaba fuerte aquella madrugada.
El aire no tenia encanto de nada.
Yo solo saboreaba mi soledad como la grana
y el silencio hacía acopio de mis remembranzas.
Y fue cuando llegaste delicadamente a susurrarme.
No encontraba palabras para este detalle
pero te sentía como apresurando el aire.
Escuche tus risas que cautivaban mi mente.
Tu llegada era así tan de repente.
No te esperaba y sin embargo apareciste.
Eres un bello regalo sin consumirse.
Ahora veo que nunca te fuiste.
Saber que me piensas
es aliento para seguir creyendo
que mi vida no acabó en ningún momento
y que muy pronto te tendré a mi lado
porque nunca de mí te has olvidado.
Gracias por permanecer
::
::Sì, son regalos q no se esperan, y lo llenan a una de vida ::