coral
Una dama muy querida en esta casa.
Gracias Señor
¡Gracias señor te doy
por mandarme tu aves
por mandarme tu aves
a despertarme!
Tenia mi alma adormecida
para mirar los párpados del alba
pestañear cuando despierta el día.
Tenia mi alma adormecida
para mirar los párpados del alba
pestañear cuando despierta el día.
La noche oscura, me robó las alas
y enviaste con el canto de tus aves
un mensajero de linaje a saludarme,
con un canto acompañado de guitarras
que me dice... ¡qué todavía hay vida!
y enviaste con el canto de tus aves
un mensajero de linaje a saludarme,
con un canto acompañado de guitarras
que me dice... ¡qué todavía hay vida!
¡Que no sucumba, que me mando sus alas!
que puedo utilizar para que vuele
nuevos aires,
¡que los niños en sus cunas
ya despierten!
¡que el laborioso día los espera!
que puedo utilizar para que vuele
nuevos aires,
¡que los niños en sus cunas
ya despierten!
¡que el laborioso día los espera!
Que yo seré quien les diga...
¡que no se duerman, que la vida es bella!
que mil sonidos, despiertan con el alba
¡y que hay un Dios que nos abraza!
nos prestará su luz en el camino
cogidos de su mano, ¡emprenderemos
la mañana con sueños de esperanza!
¡que no se duerman, que la vida es bella!
que mil sonidos, despiertan con el alba
¡y que hay un Dios que nos abraza!
nos prestará su luz en el camino
cogidos de su mano, ¡emprenderemos
la mañana con sueños de esperanza!
¡Que sí es verdad, que la vida es corta!
¡y muy larga... si no la construímos¡
¡y más aún si la enredamos con quimeras!
que cada mañana traerá semillas
en el aire,
para sembrar la vid en nuestro huerto.
¡y muy larga... si no la construímos¡
¡y más aún si la enredamos con quimeras!
que cada mañana traerá semillas
en el aire,
para sembrar la vid en nuestro huerto.
Que no desperdiciemos el tesoro
de la vida, en vanos sentimientos
de agonías, ni escuchando
de labios moribundos que andan
dispersos por el mundo.
de la vida, en vanos sentimientos
de agonías, ni escuchando
de labios moribundos que andan
dispersos por el mundo.
¡Gracias Señor¡ por regalarme
ese bello sonido acompañado
de tus aves, que vienen
a despertar mi alma adormecida,
¡dándome aliento, con tu beso matutino!
ese bello sonido acompañado
de tus aves, que vienen
a despertar mi alma adormecida,
¡dándome aliento, con tu beso matutino!
Prudencia Arena
Coral.
Coral.
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