MiguelEsteban
ÚNICO
Alegría, gozosa, fría, amarilla,
se siente tu caricia
cuando el corazón en ardor
pinta y pone rostro al amor
en su color.
Flor de luz en este linde creció,
sinfonía de su juventud.
Pétalos del color del sol.
Certero reflejo de tu ser
clavaste en mi tierra de calma.
Arriba, altiva,
a sí como eres
quiero sentirte cada día,
a sí como tu reguero de ilusión
me colmó
y cada noche me arropó,
a sí como tierna, ilusionada
encontré tu voz.
Podrán pasar semanas a la distancia
pero tu hechizo ya está en el alma
arraigado.
En mi armonía
te adueñaste de cada palabra,
este duende soledad vestía
como azul noche sin brisa.
Ahora me acompañas
siendo cómplice y sombra
de mi alegría.
El Castellano y Leannán-Sídhe