suponepoesia
Poeta recién llegado
GRAN INVENTO EL AMOR
Puede ser divertido
jugar a ser poeta
mientras nadie lo crea.
Incluso escribir versos
con la yema de los dedos
mojados en el surco de agua
de la última botella.
Mientras nadie se dé cuenta.
Hablar del amor a una chica
hilando palabras
tan sólo provoca extrañeza.
-Si ni siquiera tiene estribillo
este poema-
preguntan ingenuas.
Tan sólo se ríen de mi,
de los juegos que me traigo
con esto de las letras.
Una careta, dicen.
Y asumo con tristeza
que no sé otra forma mejor
de ser sincero
que en el juego de los versos,
disimulando torpemente
formas de decir te quiero.