carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
Del olvido más limpio, su nombre desconozco.
No se funda el ser si no hay el Llamamiento.
Ignoro aún el Nombre puro del llamado,
¿lo sabes tú?
¿Hallaré mi eterna coherencia si te concibo
como quien ardes en el paso del Todo?
Pájaro que recorre la inmensidad sin deternerse
y que va alucinado de sol, ¿pasarás
cerca de mí, querrás unificarme?
Al vuelo que hiende lo infinito en dos mitades,
¿dirás el nombre de la charca de metano donde estoy?
¿Sabré yo reconocer el imposible que te impulsa
cuando viertes el grano de tus márgenes?
¡Acércate, pues, gravitón audaz, de sol y aire!
9-16-1990 / EHE
No se funda el ser si no hay el Llamamiento.
Ignoro aún el Nombre puro del llamado,
¿lo sabes tú?
¿Hallaré mi eterna coherencia si te concibo
como quien ardes en el paso del Todo?
Pájaro que recorre la inmensidad sin deternerse
y que va alucinado de sol, ¿pasarás
cerca de mí, querrás unificarme?
Al vuelo que hiende lo infinito en dos mitades,
¿dirás el nombre de la charca de metano donde estoy?
¿Sabré yo reconocer el imposible que te impulsa
cuando viertes el grano de tus márgenes?
¡Acércate, pues, gravitón audaz, de sol y aire!
9-16-1990 / EHE