marquelo
Negrito villero
Batallo,
aniquilo el día con un dardo alucinante de impiedad.
Fustigo mis entrañas al ritmo de las manecillas
cansinas de un reloj
Espero,
Vuelvo y revuelvo como agónico corazón
de una gaviota solitaria.
Miro y envejezco.
El día es tan gris,
el cielo cansado de esperarme.
Muero,
Lejos de los sueños y cerca del infierno.
Una gota cristalina que se asemeja a
Una sombra que se columpia sobre la felicidad
lejana de dos niños cenicientos.
¡La divinidad se la dejo a otros,
quizás a las flores o a tus besos!
Búscame,
Agota tus latidos que el aire te alimenta,
corona al menos mi epitafio sempiterno
en el día de los corazones
Ahí estaré
aniquilo el día con un dardo alucinante de impiedad.
Fustigo mis entrañas al ritmo de las manecillas
cansinas de un reloj
Espero,
Vuelvo y revuelvo como agónico corazón
de una gaviota solitaria.
Miro y envejezco.
El día es tan gris,
el cielo cansado de esperarme.
Muero,
Lejos de los sueños y cerca del infierno.
Una gota cristalina que se asemeja a
Una sombra que se columpia sobre la felicidad
lejana de dos niños cenicientos.
¡La divinidad se la dejo a otros,
quizás a las flores o a tus besos!
Búscame,
Agota tus latidos que el aire te alimenta,
corona al menos mi epitafio sempiterno
en el día de los corazones
Ahí estaré
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