Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Ruge la marabunta pidiendo su victima,
la que no puede huir,
la prisionera,
para fatal desenlace.
Ruge la virulenta tempestad,
que a tragos, bebe los espacios
convirtiendo todo en penumbra,
grita el tiempo...
Llamea, la fogata crematoria
la madera, sal y miedo,
son aperitivos, bocados
para su gula.
Brama el dragón de tres cabezas,
en su lucha a muerte
con su rival, de ocho cuernos...
No hay tregua.
Duerme el ignorante consentido,
ladea su cabeza, no mira
se esconde creyéndose a salvo...
Será devorado, sin clemencia.
Rosario de Cuenca Esteban