GUSTAPOESIA
Poeta recién llegado
Cual aquel joven titán, condenado por un dios
a cargar sobre sus hombros,
con los pilares que separan la Tierra del Cielo.
Soportando el yugo impuesto por la sociedad,
estigmatizado por padecer una enfermedad,
desahuciado sin poder tener una oportunidad.
Soy uno de tantos Atlas sin nombre,
que en este mundo deambula con resignación,
pero aún con ilusión y ansia de integración.
Salud mental, vendita salvación para mi pesar,
grito por mi dignidad,
reclamo el no ser caminante de silueta difuminada.
No me hagáis perder mi dignidad como persona,
ya que ese es el ungüento que me permite curar,
las yagas de mis hombros maltrechos.
Escuchar atentos y ahí los encontraréis,
Gritos, no lamentos sino reclamos, de aquellos,
que soportan lo que muchos no podrían ni imaginar.
Dignidad, vendita brisa que acaricia mis hombros,
ansío recibirla, como aquel caminante perdido en el desierto,
se deleita pensando en agua fresca recorriendo su rostro.
a cargar sobre sus hombros,
con los pilares que separan la Tierra del Cielo.
Soportando el yugo impuesto por la sociedad,
estigmatizado por padecer una enfermedad,
desahuciado sin poder tener una oportunidad.
Soy uno de tantos Atlas sin nombre,
que en este mundo deambula con resignación,
pero aún con ilusión y ansia de integración.
Salud mental, vendita salvación para mi pesar,
grito por mi dignidad,
reclamo el no ser caminante de silueta difuminada.
No me hagáis perder mi dignidad como persona,
ya que ese es el ungüento que me permite curar,
las yagas de mis hombros maltrechos.
Escuchar atentos y ahí los encontraréis,
Gritos, no lamentos sino reclamos, de aquellos,
que soportan lo que muchos no podrían ni imaginar.
Dignidad, vendita brisa que acaricia mis hombros,
ansío recibirla, como aquel caminante perdido en el desierto,
se deleita pensando en agua fresca recorriendo su rostro.
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