mariposita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Antes de leer, les quiero decir que este poema NO es mío. Lo encontré en una página...y no sé...me gustó mucho, me inspiró también. Decidí publicarlo para que otros lo lean. Aquí está. :wink:
Me quedé guardado en el silencio
que dibujaste esa noche,
cuando hablamos los dos
en la llamada que tendría que ser corta
para escuchar tu respiración;
para saber como besas
y como algún día harás el amor.
Me quedé esperándote entre sueños,
me quedé con tu voz, tu tacto y tus ecos,
me quedé en el día que gané saberte; cuando descubrí
lo difícil que es pronunciar tu nombre.
Me quedé perdido a tu vuelta,
y de tus respiraciones perdí la cuenta,
tu mirada me limpió la cara, y tu pecho respiró mi andar
ya estoy dentro de ti, amor, no lo puedes negar.
Ahora huye lejos, huye fuera,
vete para que mi sentir no te sienta
para no quedar de nuevo junto a tu numero
y para que el perfil del reloj no termine por matarme.
Por favor, huye:
quimera de mis dioses
verdugo de mis pasos
sacerdotisa de mis ritos
perpetua, vana, gloriosa.
Vete para seguir guardado en tu silencio
después de haber probado ya tu aliento
y por instantes haber sentido tu cuerpo.
Vete ya ojos claros
Vete ya frágil figura
Vete ya dulce Iría
Vete, vete, largo.
Autor: Desconocido
Me quedé guardado en el silencio
que dibujaste esa noche,
cuando hablamos los dos
en la llamada que tendría que ser corta
para escuchar tu respiración;
para saber como besas
y como algún día harás el amor.
Me quedé esperándote entre sueños,
me quedé con tu voz, tu tacto y tus ecos,
me quedé en el día que gané saberte; cuando descubrí
lo difícil que es pronunciar tu nombre.
Me quedé perdido a tu vuelta,
y de tus respiraciones perdí la cuenta,
tu mirada me limpió la cara, y tu pecho respiró mi andar
ya estoy dentro de ti, amor, no lo puedes negar.
Ahora huye lejos, huye fuera,
vete para que mi sentir no te sienta
para no quedar de nuevo junto a tu numero
y para que el perfil del reloj no termine por matarme.
Por favor, huye:
quimera de mis dioses
verdugo de mis pasos
sacerdotisa de mis ritos
perpetua, vana, gloriosa.
Vete para seguir guardado en tu silencio
después de haber probado ya tu aliento
y por instantes haber sentido tu cuerpo.
Vete ya ojos claros
Vete ya frágil figura
Vete ya dulce Iría
Vete, vete, largo.
Autor: Desconocido