pichisan
Poeta recién llegado
Cabalgando, Katana en mano se alejaba de su aldea el guerrero. Defender su patria con la vida era su destino. Solo su Caballo, su espada y su valor lo acompañaban. Su vida puso al servicio de su superior. Las instrucciones fueron claras, acabar con el enemigo. Duras batallas se libraron, la sangre pinto el campo de rojo, muchas cabezas rodaron. El valiente guerrero siempre salió airoso, su caballo, su katana y su valor no le fallaron. Muchos días pasaron, muchas vidas acumulo en su filo la espada, mucha sangre limpio de su cuerpo. Por fin la lucha ceso, a casa el guerrero, su caballo y la espada regresaron. Extraño era en su aldea aquel hombre, el tiempo boro su recuerdo de la memoria de todos, por muerto lo dieron, nadie lo esperaba. Todo cambio en aquel lugar, ya nada era lo mismo. La familia desapareció, el guerreo, su caballo y la katana solos quedaron, solos envejecieron.
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