Taitafa
Poeta recién llegado
La vi pasar entre la tarde plomiza
cansada de lomas la cintura,
aromada de monte,sierra y maleza,
callosa de caminos y silencios,
sigilosa, felina, desconfiada,
ancas huidizas
duras de trote y cansancio.
Apenas iba.
Ondulaba su silueta zozobrada
balsa frágil con velas verde oliva
destino a un horizonte de sospechas.
Mas que el arma en el hombro
cargaba en el ceño
un fardo de desaciertos,
porfías, represalias, anticapitalismos,
afianzamiento de consignas
y tantos otros avatares.
Tenía la cara niña
obnubilada por sueños grises
y debajo de la goliana
los faldones suspicaces
de un poncho sucio
con la brisa decían adiós.
cansada de lomas la cintura,
aromada de monte,sierra y maleza,
callosa de caminos y silencios,
sigilosa, felina, desconfiada,
ancas huidizas
duras de trote y cansancio.
Apenas iba.
Ondulaba su silueta zozobrada
balsa frágil con velas verde oliva
destino a un horizonte de sospechas.
Mas que el arma en el hombro
cargaba en el ceño
un fardo de desaciertos,
porfías, represalias, anticapitalismos,
afianzamiento de consignas
y tantos otros avatares.
Tenía la cara niña
obnubilada por sueños grises
y debajo de la goliana
los faldones suspicaces
de un poncho sucio
con la brisa decían adiós.