QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Igual que un Gulliver aventurero
jamás tu discernir me fue absoluto
plasmándome gigante o diminuto
según fuera tu amor de pasajero.
Fingías con talante zalamero
por contra pusilánime al minuto
cayendo, en apariencia, siendo astuto
en medio de tu engaño prisionero.
Con ópticas dispares tú me amabas
cambiándome el aspecto a conveniencia
mejor como juzgases a tu antojo.
Vaivenes impulsivos demostrabas
y partes de mí mismo, en tu inconsciencia,
creaste de un amante y de un despojo.