¡Oh, Gustavo!
Las lágrimas me son negadas,
Pese a notar toda su rabia recorriendo mis ojos
Temo al amor
¿no debo hacerlo?
Debo temer, como humano, lo que no comprendo.
Gustavo,
En mi lecho ha entrado viento, agua, veneno y confusión
Pero amor entre las sabanas de mi pecho no ha entrado más.
Gustavo,
Tus rimas, eran consejo y ley del romántico misterio,
tiempo atrás .
Avanzando al presente
he leído de nuevo tus versos,
¿Qué soy ahora?
¿Sería merecedor, a tu pluma, de una poesía tuya?
¿Sería merecedor, a tu clemencia, de invitarme a una copa de olvido?
Se sacude mi mente con esas preguntas,
Pues creo que ya no nos entenderíamos
Si acaso dame muerte con esa pluma tuya y bebe lo que me quede de alma.
Mira
Hay cae otra lagrima
Y no es mía.
Las lágrimas me son negadas,
Pese a notar toda su rabia recorriendo mis ojos
Temo al amor
¿no debo hacerlo?
Debo temer, como humano, lo que no comprendo.
Gustavo,
En mi lecho ha entrado viento, agua, veneno y confusión
Pero amor entre las sabanas de mi pecho no ha entrado más.
Gustavo,
Tus rimas, eran consejo y ley del romántico misterio,
tiempo atrás .
Avanzando al presente
he leído de nuevo tus versos,
¿Qué soy ahora?
¿Sería merecedor, a tu pluma, de una poesía tuya?
¿Sería merecedor, a tu clemencia, de invitarme a una copa de olvido?
Se sacude mi mente con esas preguntas,
Pues creo que ya no nos entenderíamos
Si acaso dame muerte con esa pluma tuya y bebe lo que me quede de alma.
Mira
Hay cae otra lagrima
Y no es mía.