buhita
Poeta asiduo al portal
A mitad del siglo XIX un gran líder se nos presenta,
paternalista, autócrata e inteligente, un caudillo de primera;
pues mas que Antonio Guzmán Blanco, ser, nadie pudiera.
Septenio, quinquenio y bienio tres períodos de gobierno,
regidos todos por Guzmán, mas no presente en ellos por completo;
pues estar cuando se es ausente, difícil es, mas no en este cuento.
“El Guzmancismo sin Guzmán” es la muestra de esto.
El progreso venezolano fue la prioridad en sus gobiernos
y bajo la excusa del perfeccionamiento, aprovechando el momento,
realizó innumerables viajes a países extranjeros.
Dejando encargados del país a líderes que le convinieran,
mas pronto que tarde siempre salía en el primer vuelo que pudiera
mientras aquí, la disputa crecía entre caudillos, generando guerras
y provocando ideales fracturados, aunque a simple vista no se viera.
Aunque a fuera del país pasara Guzmán gran parte de su tiempo,
algunas de esas veces hay que reconocer, eran a favor del pueblo.
Pero...¿No se cae en abuso cuando es muy seguido lo poco querido?
Estatuas caídas hablan por si solas y reflejan en todas el mismo retrato,
cuando a su vez protestan también observando el agravio.
Y el Clero, mantiene sus manos atadas, ya rotas, por querer liberarlas;
pero en el gobierno uno solo manda, mientras que los demás acatan.
paternalista, autócrata e inteligente, un caudillo de primera;
pues mas que Antonio Guzmán Blanco, ser, nadie pudiera.
Septenio, quinquenio y bienio tres períodos de gobierno,
regidos todos por Guzmán, mas no presente en ellos por completo;
pues estar cuando se es ausente, difícil es, mas no en este cuento.
“El Guzmancismo sin Guzmán” es la muestra de esto.
El progreso venezolano fue la prioridad en sus gobiernos
y bajo la excusa del perfeccionamiento, aprovechando el momento,
realizó innumerables viajes a países extranjeros.
Dejando encargados del país a líderes que le convinieran,
mas pronto que tarde siempre salía en el primer vuelo que pudiera
mientras aquí, la disputa crecía entre caudillos, generando guerras
y provocando ideales fracturados, aunque a simple vista no se viera.
Aunque a fuera del país pasara Guzmán gran parte de su tiempo,
algunas de esas veces hay que reconocer, eran a favor del pueblo.
Pero...¿No se cae en abuso cuando es muy seguido lo poco querido?
Estatuas caídas hablan por si solas y reflejan en todas el mismo retrato,
cuando a su vez protestan también observando el agravio.
Y el Clero, mantiene sus manos atadas, ya rotas, por querer liberarlas;
pero en el gobierno uno solo manda, mientras que los demás acatan.
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