K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
El murmullo de mis silencios
le corta el paso al negro
doliente de la noche,
y aquí,
de pie ante mis despojos
recito de memoria otra vez
un par de versos tristes
extraviados en mi piel.
Somos dos
somos uno...
un solo dolor anímico
triturando estrellas en septiembre
donde las noches son frescas
y las manzanas verdes...
las nostalgias maduran también.
Se me escapan maldiciones de la boca
cada que me encuentro fundida
en el óleo de aquella isla
que me secuestró las últimas lágrimas
para drenarme el alma de esperanza.
Hoy sumerjo la cabeza en otro abismo...
La huella monstruosa de cicatrices
que dejaron los que se fueron...
Donde mis horas lentas tenían su cauce antes.
Creí perderme aquella vez...
hasta que,
una mano extraña me dio de beber
cuando se secó al fin el oasis
de mi llanto...
una aparición tomo forma...
y tenia nombre...y respiraba.
Me cosió nuevas alas,
y me pinto nuevos cielos
se trago mi veneno...y no murió,
camina conmigo por mis baches de agua sucia
y no teme reflejarse en mi espejo,
no le teme a la "dama gris"
de historias negras.
Es él quien me alimenta la esperanza
y bombea el corazón...
Es él la encarnación de sueños
que nunca fueron...
..SI!..ahora lo veo todo claro..
Es él, el final del laberinto.
le corta el paso al negro
doliente de la noche,
y aquí,
de pie ante mis despojos
recito de memoria otra vez
un par de versos tristes
extraviados en mi piel.
Somos dos
somos uno...
un solo dolor anímico
triturando estrellas en septiembre
donde las noches son frescas
y las manzanas verdes...
las nostalgias maduran también.
Se me escapan maldiciones de la boca
cada que me encuentro fundida
en el óleo de aquella isla
que me secuestró las últimas lágrimas
para drenarme el alma de esperanza.
Hoy sumerjo la cabeza en otro abismo...
La huella monstruosa de cicatrices
que dejaron los que se fueron...
Donde mis horas lentas tenían su cauce antes.
Creí perderme aquella vez...
hasta que,
una mano extraña me dio de beber
cuando se secó al fin el oasis
de mi llanto...
una aparición tomo forma...
y tenia nombre...y respiraba.
Me cosió nuevas alas,
y me pinto nuevos cielos
se trago mi veneno...y no murió,
camina conmigo por mis baches de agua sucia
y no teme reflejarse en mi espejo,
no le teme a la "dama gris"
de historias negras.
Es él quien me alimenta la esperanza
y bombea el corazón...
Es él la encarnación de sueños
que nunca fueron...
..SI!..ahora lo veo todo claro..
Es él, el final del laberinto.
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