El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Como alguno tiene una bandera,
yo tengo en la esquina un amigo.
Como cierta gente tiene un ángel de la guarda,
yo tengo dos manos que trabajan.
Vivo en una ciudad que no me conoce,
como un pájaro cantor desde el Arbusto de la Nada.
Estoy lleno de dudas, y no sé,
cómo se hace esa pregunta.
Es todo, todo muy confuso.
Hay balanzas que dan el peso al céntimo,
colectivos que rugen hacia todas partes.
Explicación para los truenos,
gente que se enoja,
y yo, me pregunto: ¿dónde está?
A cada paso,
¿dónde es que está?
Esa esperanza delgada que me anda faltando.
Una mujer que sonría de veras.
El hombre que feliz sembraba el campo,
El arroyo que por aquí pasaba según oí de mi abuela.
Un paisaje, apenas,
que de calma.
Todo lo ha enterrado el paso del tiempo.
La vida es velocidad,
es todo, todo muy confuso.
Es un largo camino,
voy cargando condena.
Nada de esto me sirve,
me he equivocado ya mucho.
No sé cuanto falta para mi propio encuentro con el suelo.
¿Debo pedir perdón por cada sonrisa?
Ya he caminado demasiadas veredas.
Los árboles dan sombras, no respuestas.
No sé si podré averiguarlo,
esta es una duda profunda.
No hay palabras que la digan.
Voy silencioso,
no sé cómo se hace esa pregunta.
no quisiera incomodarle con mi ignorancia soberana.
Revuelvo y revuelvo.
No sé a quien dirigirme.
No me han dotado de sabiduría,
mi herencia son apenas estas calles.
www.elsolyanoeselsol.blogspot.com
yo tengo en la esquina un amigo.
Como cierta gente tiene un ángel de la guarda,
yo tengo dos manos que trabajan.
Vivo en una ciudad que no me conoce,
como un pájaro cantor desde el Arbusto de la Nada.
Estoy lleno de dudas, y no sé,
cómo se hace esa pregunta.
Es todo, todo muy confuso.
Hay balanzas que dan el peso al céntimo,
colectivos que rugen hacia todas partes.
Explicación para los truenos,
gente que se enoja,
y yo, me pregunto: ¿dónde está?
A cada paso,
¿dónde es que está?
Esa esperanza delgada que me anda faltando.
Una mujer que sonría de veras.
El hombre que feliz sembraba el campo,
El arroyo que por aquí pasaba según oí de mi abuela.
Un paisaje, apenas,
que de calma.
Todo lo ha enterrado el paso del tiempo.
La vida es velocidad,
es todo, todo muy confuso.
Es un largo camino,
voy cargando condena.
Nada de esto me sirve,
me he equivocado ya mucho.
No sé cuanto falta para mi propio encuentro con el suelo.
¿Debo pedir perdón por cada sonrisa?
Ya he caminado demasiadas veredas.
Los árboles dan sombras, no respuestas.
No sé si podré averiguarlo,
esta es una duda profunda.
No hay palabras que la digan.
Voy silencioso,
no sé cómo se hace esa pregunta.
no quisiera incomodarle con mi ignorancia soberana.
Revuelvo y revuelvo.
No sé a quien dirigirme.
No me han dotado de sabiduría,
mi herencia son apenas estas calles.
www.elsolyanoeselsol.blogspot.com