Anachocolata
Poeta recién llegado
Yo había soñado tantas cosas contigo.
No quiero pensar como será nunca verte voltear,
con una sonrisa en tus ojos,
cuando te diga, Amor.
Nunca poder servirte el desayuno que mas te gusta en la cama.
Nunca prepararte el café en las mañanas.
Nunca terminar todo el que hacer mientras estés en el trabajo
para poder tenerte todito para mi
y disfrutarte hasta el amanecer.
Nunca cuidarte cuando estés enfermo.
Nunca poder reírnos de cómo nos vemos en la mañana.
Nunca darle gracias a Dios que eres mío
mientras te miro despertar.
Nunca poder decirte cuanto me encanta tu cuerpo.
Nunca oler tu fragancia en mi almohada.
Nunca darte conciertos.
Nunca sentir tus brazos fuertes alrededor de mi.
Nunca poder secar mis lagrimas en tu pecho.
Nunca ver tu sonrisa cuando te de tu primer hijo.
Nunca tratar de convencerte que se parece mas a ti.
Nunca reírnos de las travesuras de nuestros hijos.
Nunca verte jugar con ellos en el piso
y reírme de cómo se te olvida que ya eres grande.
Nunca esconder cartas de amor entre tus papeles del trabajo.
Nunca poder despeinarte y besarte todo lo que quiera
cuando llegues a casa.
Nunca ir a todos lados tomados de la mano.
Nunca saber que soy la única mujer que amas.
Nunca vivir sabiendo que seremos uno para siempre.
No quiero pensar como será nunca verte voltear,
con una sonrisa en tus ojos,
cuando te diga, Amor.
Nunca poder servirte el desayuno que mas te gusta en la cama.
Nunca prepararte el café en las mañanas.
Nunca terminar todo el que hacer mientras estés en el trabajo
para poder tenerte todito para mi
y disfrutarte hasta el amanecer.
Nunca cuidarte cuando estés enfermo.
Nunca poder reírnos de cómo nos vemos en la mañana.
Nunca darle gracias a Dios que eres mío
mientras te miro despertar.
Nunca poder decirte cuanto me encanta tu cuerpo.
Nunca oler tu fragancia en mi almohada.
Nunca darte conciertos.
Nunca sentir tus brazos fuertes alrededor de mi.
Nunca poder secar mis lagrimas en tu pecho.
Nunca ver tu sonrisa cuando te de tu primer hijo.
Nunca tratar de convencerte que se parece mas a ti.
Nunca reírnos de las travesuras de nuestros hijos.
Nunca verte jugar con ellos en el piso
y reírme de cómo se te olvida que ya eres grande.
Nunca esconder cartas de amor entre tus papeles del trabajo.
Nunca poder despeinarte y besarte todo lo que quiera
cuando llegues a casa.
Nunca ir a todos lados tomados de la mano.
Nunca saber que soy la única mujer que amas.
Nunca vivir sabiendo que seremos uno para siempre.