Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Habitas mi piel y yo me regocijo al tenerte,
andas las calles de mis venas
y yo, no pongo orden, voy complaciente
a dejar que toda ley tuya me posea.
Recorres con tu piel mi figura
y le quito dos gramos de sal a ese mar
que se adueña poco a poco de tu cintura,
cual continente nuevo me dejo conquistar.
Ganas de saber que soy totalmente tuyo,
aunque no soy del sol, a veces suelo pensar,
ganas de ir y escapar entre tus arrullos,
besarte algo mas que la boca y dejarme domar.
Habitas mi piel y en medio colchón te dejas querer,
yo no soy país, soy solo provincia deseando pertenecer…
al olor de tu piel.
Dulce gemido que ayer fue suspiro
y hoy es sucursal del Jardín del Edén,
liberen los gritos, me siento bendito
de conocer la pasión que vive en cuerpo de mujer.
Habito tu piel, me da lujuria pensarte,
y aunque no es de cristianos
quiero besarte, que eres diosa del arte
de hacerme estremecer.
andas las calles de mis venas
y yo, no pongo orden, voy complaciente
a dejar que toda ley tuya me posea.
Recorres con tu piel mi figura
y le quito dos gramos de sal a ese mar
que se adueña poco a poco de tu cintura,
cual continente nuevo me dejo conquistar.
Ganas de saber que soy totalmente tuyo,
aunque no soy del sol, a veces suelo pensar,
ganas de ir y escapar entre tus arrullos,
besarte algo mas que la boca y dejarme domar.
Habitas mi piel y en medio colchón te dejas querer,
yo no soy país, soy solo provincia deseando pertenecer…
al olor de tu piel.
Dulce gemido que ayer fue suspiro
y hoy es sucursal del Jardín del Edén,
liberen los gritos, me siento bendito
de conocer la pasión que vive en cuerpo de mujer.
Habito tu piel, me da lujuria pensarte,
y aunque no es de cristianos
quiero besarte, que eres diosa del arte
de hacerme estremecer.