Aquí y ahora en Cosquín, hace una primavera muy calurosa, plena de mariposas y pájaros cantores, a pesar de los incendios que son muy reales y duelen. Ya sé que por tus orillas anda el otoño cantando también, la naturaleza no nos priva de sus bellezas en ninguna estación amigo, como tus comentarios jamás me privan de la magia poética que los engalana; vi tu "me gusta", y no casualmente estaba pensando en ir a comentarte en algún poema de los tantos que no te he comentado -mala mía- para agradecerte, mas esta vez me ganaste de mano. Estoy sonriendo porque es tan habitual esta sincronía que las orillas se desdibujan y parece que estuviésemos cantando y tomando un café debajo de los naranjos. ABRABESOS agradecidos a tu corazón sensible y solidario.