Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
azótame, si quieres, si soy tu esclava -
yo misma te pediré que lo hagas...
te traeré el látigo en los dientes...
pero por favor, no me prives
de tu noble y sagrada compañía...
o, por al menos, hazme saber
si estás vivo todavía
y nada malo te pasó...
porque si vives, aunque lejos de mí
en cuerpo y alma, pensamiento y sentir -
podré estar tranquila sabiendo
que mi señor aún anda por ahí -
aunque siga su propio camino...
pero si te sucediera
lo peor que le puede pasar a uno -
yo me moriría...
¡no...! tú no puedes... nunca... jamás -
no sin que yo vaya contigo, por ti mi vida
yo daría sin dudarlo - o, detrás de ti me iría
muy pronto, de pura angustia...
¡ni me lo imagino...!
¡mi dulce y amado señor...!
mira, que muero de preocupación -
a paso lento se detiene mi corazón
por falta de noticias...
por favor, si me quieres matar -
hazlo, pero no así...
tu silencio sólo logra
que te ame con más fuerza...
y curiosamente, mientras más sufro -
más cautiva me siento
de mi amado señor -
y mientras más cautiva, más dichosa yo -
porque necesito tanto
amarlo y ser esclava
de su lejano amor...
a su merced y a su antojo
abandonada, si así lo desea
el hombre de quien me enamoré -
porque mejor sabe la comida
cuando se come con hambre...
el hambre de cien años
como desde antes de nacer...
cuando aún no sabíamos
que nacimos para querer...
[08/07/2014]