alek666
Poeta fiel al portal
Hablando de muchas cosas
A temprana edad,
abrimos las puertas a todo lo que la vida ofrece,
y en el sendero de los años,
nos envolvemos en un manto
que ahoga el perfume
del amor.
No hay nada más fácil y agradable
que esbozar la sonrisa en un infante,
ni más arduo que intentar sanar
las llagas de un corazón herido.
Mientras el niño, con su inocencia,
es capaz de repartir lo más preciado,
que es la felicidad,
al mismo tiempo, irradia el sentimiento
más limpio y puro, con más valor en la vida,
el amor.
Para un corazón que ha perdido su inocencia,
el bálsamo del olvido se percibe tan distante
y tan inalcanzable,
que suele refugiarse en un vagar
sin razón y sin sentido,
que con el trascurrir del tiempo
se trasforma en sombra real,
que persiste en estar presente
aún en la oscuridad total.
¿Cuál es el anhelo de mi corazón?
El verdadero, aquel que se aleje
de espejismos vanos,
juramentos incumplidos
que se tornan en laberintos sin salida
por no saber entender y comprender
la propia esencia del ser.
¿Y por qué no?
Si la esperanza es inmensa,
conseguiré a no hablar de soledad, de tristeza,
engaño, miedo o desesperanza.
Mi razón me dice que es improbable
que esto pueda suceder,
por la propia naturaleza humana,
por el propio ser.
Y es aquí quizás, donde un enfoque distinto
pueda ser la diferencia entre lo que se anhela
o lo que puede llegar a ser.
Si cuando pienso en ti…
Solo siento vacío…
Si cuando siento en ti…
Solo veo oscuridad…
Oscuridad y vacío
se funden en una esencia,
que finalmente
te harán sentirte incompleto.
Pero mientras subsista
un destello de esa inocencia,
y esta te permita recibir un poco de amor,
es entonces
cuando todo tiene que ver
con estas experiencias,
que al final se transformarán
en la otra realidad.
Te invito a disfrutarlo en el formato de video, solo espero que sea de tu agrado, gracias-
A temprana edad,
abrimos las puertas a todo lo que la vida ofrece,
y en el sendero de los años,
nos envolvemos en un manto
que ahoga el perfume
del amor.
No hay nada más fácil y agradable
que esbozar la sonrisa en un infante,
ni más arduo que intentar sanar
las llagas de un corazón herido.
Mientras el niño, con su inocencia,
es capaz de repartir lo más preciado,
que es la felicidad,
al mismo tiempo, irradia el sentimiento
más limpio y puro, con más valor en la vida,
el amor.
Para un corazón que ha perdido su inocencia,
el bálsamo del olvido se percibe tan distante
y tan inalcanzable,
que suele refugiarse en un vagar
sin razón y sin sentido,
que con el trascurrir del tiempo
se trasforma en sombra real,
que persiste en estar presente
aún en la oscuridad total.
¿Cuál es el anhelo de mi corazón?
El verdadero, aquel que se aleje
de espejismos vanos,
juramentos incumplidos
que se tornan en laberintos sin salida
por no saber entender y comprender
la propia esencia del ser.
¿Y por qué no?
Si la esperanza es inmensa,
conseguiré a no hablar de soledad, de tristeza,
engaño, miedo o desesperanza.
Mi razón me dice que es improbable
que esto pueda suceder,
por la propia naturaleza humana,
por el propio ser.
Y es aquí quizás, donde un enfoque distinto
pueda ser la diferencia entre lo que se anhela
o lo que puede llegar a ser.
Si cuando pienso en ti…
Solo siento vacío…
Si cuando siento en ti…
Solo veo oscuridad…
Oscuridad y vacío
se funden en una esencia,
que finalmente
te harán sentirte incompleto.
Pero mientras subsista
un destello de esa inocencia,
y esta te permita recibir un poco de amor,
es entonces
cuando todo tiene que ver
con estas experiencias,
que al final se transformarán
en la otra realidad.
Te invito a disfrutarlo en el formato de video, solo espero que sea de tu agrado, gracias-
Última edición: