Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al viento de la noche con tristeza habla,
pidiendo respuestas.
Pero el viento calla.
¿Como de su sangre y estirpe de cordero,
engendro aquel lobo sangriento?
Retroceder ¿Hasta dónde?
¿Tal vez a engañar la vida en su vientre?
Su útero debió de ser de líquido mármol,
estéril y sepulcral.
Llorar es nada.
Ella, que maldice al que maltrata,
gimiente, mezcla el odio de mujer
con el amor de madre
Duelo y espanto.
Desangrada, muerta.
Sangre de madre, de amante,
de esclava, de mujer.
Eva ¿Qué hiciste para que nos castiguen así?
¿Cómo podrán acunar sus brazos de abuela
si es la madre del asesino?
Qué nanas podrá cantarle
Que le dirá de su padre?.
Como le dirá, que el amor se volvió puñal,
que la pasión se hizo infierno,
qué su madre grito y su grito
se perdió en la indiferencia?
Dónde estábamos,
cuando los lirios morados
marcaban sus carnes,
como cascos de caballo?
amor fue pagado con una mortaja,
con noches de albas lentas
con amaneceres de maquillajes
y oscuras gafas,
en días de disimulos.
Se pisotearon estrellas,
se rompieron sortijas.
Imperios de miedos, de amenazas.
Gangrena de esta sociedad, que disimula
Yo, llorare por ti ¿porqué callas?
Denunciaré por ti ¿porque callas
Seré tu voz .
Sí, mi voz será la tuya.
No quiero más huérfanos
de madres asesinadas
Mi silencio no será
servidumbre de asesinos
Ni quiero que la justicia
sea de saldos en rebajas.
Porque soy mujer Te lo debo
pidiendo respuestas.
Pero el viento calla.
¿Como de su sangre y estirpe de cordero,
engendro aquel lobo sangriento?
Retroceder ¿Hasta dónde?
¿Tal vez a engañar la vida en su vientre?
Su útero debió de ser de líquido mármol,
estéril y sepulcral.
Llorar es nada.
Ella, que maldice al que maltrata,
gimiente, mezcla el odio de mujer
con el amor de madre
Duelo y espanto.
Desangrada, muerta.
Sangre de madre, de amante,
de esclava, de mujer.
Eva ¿Qué hiciste para que nos castiguen así?
¿Cómo podrán acunar sus brazos de abuela
si es la madre del asesino?
Qué nanas podrá cantarle
Que le dirá de su padre?.
Como le dirá, que el amor se volvió puñal,
que la pasión se hizo infierno,
qué su madre grito y su grito
se perdió en la indiferencia?
Dónde estábamos,
cuando los lirios morados
marcaban sus carnes,
como cascos de caballo?
amor fue pagado con una mortaja,
con noches de albas lentas
con amaneceres de maquillajes
y oscuras gafas,
en días de disimulos.
Se pisotearon estrellas,
se rompieron sortijas.
Imperios de miedos, de amenazas.
Gangrena de esta sociedad, que disimula
Yo, llorare por ti ¿porqué callas?
Denunciaré por ti ¿porque callas
Seré tu voz .
Sí, mi voz será la tuya.
No quiero más huérfanos
de madres asesinadas
Mi silencio no será
servidumbre de asesinos
Ni quiero que la justicia
sea de saldos en rebajas.
Porque soy mujer Te lo debo
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