Aramis_Arg
Poeta recién llegado
Hace diez años
Como un caballo de Troya, entraste,
sin sospecha, sin aviso, y destruyendo
paredes heladas. Al corazón incendiaste.
Ahora solo gritos, y este fuego horrendo.
¿A qué esperanzas sin sentido me aferré?
Agonía buscando el dolor, precipicio
oscuro e infinito por el que erré.
No existe alma, pues descendió al juicio.
¡Un árbol florecido!, es lo de menos.
El nostálgico ocaso se burla, y no sabe
que éste ser dejó; de tener sentimientos.
Yo le avisaré en otra vida, cuando acabe.
Como un caballo de Troya, entraste,
sin sospecha, sin aviso, y destruyendo
paredes heladas. Al corazón incendiaste.
Ahora solo gritos, y este fuego horrendo.
¿A qué esperanzas sin sentido me aferré?
Agonía buscando el dolor, precipicio
oscuro e infinito por el que erré.
No existe alma, pues descendió al juicio.
¡Un árbol florecido!, es lo de menos.
El nostálgico ocaso se burla, y no sabe
que éste ser dejó; de tener sentimientos.
Yo le avisaré en otra vida, cuando acabe.
C invertida y en circulito.
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