Lorenzo Salamanca Garcia
Poeta fiel al portal
A la sombra de las palabras,
entre tachones y vocablos de estreno,
oculto mis miedos.
Huyo del fantasma de la rutina
saltándome todos los cedas,
poniendo en peligro el sosiego.
Ya no me como el mundo,
contemplo el espejo de los mayores:
Paseo por las orillas,
descanso en bancos sin dueño,
persigo aquello que no cotiza
y que muchos tiran a la basura.
De nada sirve aprovecharse,
robar o mentir:
Al final es bendito un bastón
o el oro de un calmante contra el dolor.
Tengo sangre felina:
No sé cuántas vidas llevo vividas.
El alma de mi estantería
está repleta de buena gente anónima,
que a mí me explican.
Trato de hacer memoria
antes de dormir.
entre tachones y vocablos de estreno,
oculto mis miedos.
Huyo del fantasma de la rutina
saltándome todos los cedas,
poniendo en peligro el sosiego.
Ya no me como el mundo,
contemplo el espejo de los mayores:
Paseo por las orillas,
descanso en bancos sin dueño,
persigo aquello que no cotiza
y que muchos tiran a la basura.
De nada sirve aprovecharse,
robar o mentir:
Al final es bendito un bastón
o el oro de un calmante contra el dolor.
Tengo sangre felina:
No sé cuántas vidas llevo vividas.
El alma de mi estantería
está repleta de buena gente anónima,
que a mí me explican.
Trato de hacer memoria
antes de dormir.