Paulamira
Poeta recién llegado
La presencia pestilente de la envidia arremete sin piedad nuestro infinito amor
Su oscuridad no puede ver como somos tan distintos e incondicionales.
Nuestras almas atraviesan juntas toda adversidad, que sabemos,
No son más que pasos que damos para volver a encontrarnos.
Nada nos separa, nada nos asusta porque estamos juntos.
Somos fortaleza frente al destino que nos presenta batalla.
Sabemos que nada es imposible, por eso no tememos.
No hay dudas, ni rencores que nos haga imaginarnos sin el otro.
Dormirnos sobre el regazo de la noche y amanecer sorprendidos por el día
Es lo que esperamos cada vez que nos vemos reflejados en nuestros ojos.
Enredarnos en un abrazo cuando sentimos frío es lo que celebramos con nuestros besos.
Entender que los más importante más allá de nosotros son nuestros frutos nos llena de paz.
Saber que cuando terminemos este camino de la vida permaneceremos vivos en nuestra historia
Es lo que nos convierte en inmortales…
Es por esto amor mío que viajaremos juntos hacia la eternidad.
Su oscuridad no puede ver como somos tan distintos e incondicionales.
Nuestras almas atraviesan juntas toda adversidad, que sabemos,
No son más que pasos que damos para volver a encontrarnos.
Nada nos separa, nada nos asusta porque estamos juntos.
Somos fortaleza frente al destino que nos presenta batalla.
Sabemos que nada es imposible, por eso no tememos.
No hay dudas, ni rencores que nos haga imaginarnos sin el otro.
Dormirnos sobre el regazo de la noche y amanecer sorprendidos por el día
Es lo que esperamos cada vez que nos vemos reflejados en nuestros ojos.
Enredarnos en un abrazo cuando sentimos frío es lo que celebramos con nuestros besos.
Entender que los más importante más allá de nosotros son nuestros frutos nos llena de paz.
Saber que cuando terminemos este camino de la vida permaneceremos vivos en nuestra historia
Es lo que nos convierte en inmortales…
Es por esto amor mío que viajaremos juntos hacia la eternidad.
Última edición: