Lekiam
Poeta recién llegado
Suele suceder que la vida es como un gato blanco entrando en la negra noche,
Una noche negra con una Luna clara, como la clara de huevo batida,
Como esa espuma de la costa que trae la ola, que esta y no esta.
Entra en la noche,
De alguna manera entra, también la noche en el gato.
Así nos sucede, vamos tras lo desconocido y algo nos cambia,
Existir es perturbar, pero vivir es crear frente a los muros de los opuestos,
Nunca es el mismo rio, nunca somos, pero fuimos,
Como el recuerdo de la estrella tiritante en el cielo,
Azul y distante y puede que, habiendo terminado su oficio, ya, sin luz.
Al leer ensayo sobre la ceguera de Saramago,
Esa ceguera blanca de las personas era la ocasión de escribir
Líneas de humanismo, de repetir la historia y sus errores.
Somos ese folio, en el que nacen líneas,
Ese folio que soporta la suciedad de algunas de nuestras palabras,
Suciedad en gestos, pero limpieza en desandar el camino,
Limpieza en conocer, limpieza en ver a la persona.
Una noche negra con una Luna clara, como la clara de huevo batida,
Como esa espuma de la costa que trae la ola, que esta y no esta.
Entra en la noche,
De alguna manera entra, también la noche en el gato.
Así nos sucede, vamos tras lo desconocido y algo nos cambia,
Existir es perturbar, pero vivir es crear frente a los muros de los opuestos,
Nunca es el mismo rio, nunca somos, pero fuimos,
Como el recuerdo de la estrella tiritante en el cielo,
Azul y distante y puede que, habiendo terminado su oficio, ya, sin luz.
Al leer ensayo sobre la ceguera de Saramago,
Esa ceguera blanca de las personas era la ocasión de escribir
Líneas de humanismo, de repetir la historia y sus errores.
Somos ese folio, en el que nacen líneas,
Ese folio que soporta la suciedad de algunas de nuestras palabras,
Suciedad en gestos, pero limpieza en desandar el camino,
Limpieza en conocer, limpieza en ver a la persona.