Jesús Martínez Alcolea
Poeta recién llegado
Al fin estamos solo tú y yo
y la noche como confidente
hemos decidido hacer el amor
unir nuestros cuerpos ardientes.
Entramos en mi casa
cogidos de la mano
empezamos a besarnos
sin dejar de mirarnos.
Dejamos la luz encendida
para admirarnos mejor
voy con la lección aprendida
para satisfacerte mejor.
Acaricio tu candente piel
mientras tú recorres la mía
desabrochas mis botones
yo saboreo tus pezones.
Me pierdo en tus todos rincones
tú no pierdes el tiempo
buscó un paquete de condones
me dejas sin aliento.
Me produce gran excitación
ver, tocar y besar tu desnudez
parece que mengua la habitación
que se va a desplomar la pared.
Eres apetitosa y dulce
tu cuerpo es delicioso
incansable de devorarte
terriblemente goloso.
Cuando estoy dentro de ti
el cielo parece abrirse
y el tiempo detenerse,
me has hecho tan feliz
que nunca podré olvidar
este momento tan especial.
y la noche como confidente
hemos decidido hacer el amor
unir nuestros cuerpos ardientes.
Entramos en mi casa
cogidos de la mano
empezamos a besarnos
sin dejar de mirarnos.
Dejamos la luz encendida
para admirarnos mejor
voy con la lección aprendida
para satisfacerte mejor.
Acaricio tu candente piel
mientras tú recorres la mía
desabrochas mis botones
yo saboreo tus pezones.
Me pierdo en tus todos rincones
tú no pierdes el tiempo
buscó un paquete de condones
me dejas sin aliento.
Me produce gran excitación
ver, tocar y besar tu desnudez
parece que mengua la habitación
que se va a desplomar la pared.
Eres apetitosa y dulce
tu cuerpo es delicioso
incansable de devorarte
terriblemente goloso.
Cuando estoy dentro de ti
el cielo parece abrirse
y el tiempo detenerse,
me has hecho tan feliz
que nunca podré olvidar
este momento tan especial.