Piedad Acosta Ruiz
Poeta recién llegado
Inspiración, hada celestial, que cuando despiertas nos vuelves la vida una fiesta, ¿qué sería de nosotros el día en que te declaren muerta?
HADA CELESTIAL
Nunca digas perdí la inspiración
Porque
¿Quién congelará el tiempo
para expresar el encanto
que eleva el espíritu al advertir
El ébano abriendo madeja
donde, danzas las estrellas
adornando de bellos broches
el fino traje que luce la noche.
Las azulosas aguas marinas,
donde se oculta la sirenilla,
tras la espiral de la ballena
en el destello de luna llena.
Las abejas danzando en flor,
mientras estas exhalan amor,
las aves entregando su nido
y el árbol abrigando su crio.
¿Quién nos hablará del dolor
diluyéndose en amor,
del canto del viento,
del susurro de una pluma
o la hoja al caer?
¿Quién nos permitirá ver
nuestro frágil huevo
hasta volar en mariposa?
¿Quién abrirá el escaparate
de nuestra alma
para
Hacernos vibrar de pasión
con el cosquilleo de amor,
con la saeta de la traición,
cuando se perdió la ilusión.
¿Quién nos devolverá la vida
cuando estemos muertos?
¿Quién cuando estemos vivos
nos robará la realidad para
que la fantasía arrulle su alabastro?
¿Quién bautizará, amamantará cantará
enseñará a caminar y hablar, se burlará,
acariciará, vestirá,
pintará, mimará,
perfumará, se enojará y
elevará monumentos,
a nuestra soledad?