El nuevo suéter.
El rubio no es un color. Si yo quiero dibujar a mi amiga Anita, coloreo sus trenzas de amarillo: nunca he visto un crayón rubio. Y los cabellos de Elisa lo hago naranjo, porque cabellos rojos no existe. Y así puedo continuar sin cesar. Por ejemplo, el agua es azul, dice toda la clase, porque lo dice la maestra y yo le digo a Anita y Elisa, cuando nos paramos frente al canal""Ven ustedes agua azul, no, yo no, lo veo marrón. Y el mar es verde", digo enseguida,pensando la línea ondulada, que mi madre había bordado bajo el velero sobre mi nuevo suéter. Aunque soy un poco escéptica acerca de ese color. Yo he visto el mar y era verde creo, pero tan verde como mi suéter no creo. Si sigo insistiendo en que el mar es verde,tal vez no se rían de mí cuando llegue a la escuela con ese suéter.
Su croché fiero
mi asidero rígido
allí entremedio.
El rubio no es un color. Si yo quiero dibujar a mi amiga Anita, coloreo sus trenzas de amarillo: nunca he visto un crayón rubio. Y los cabellos de Elisa lo hago naranjo, porque cabellos rojos no existe. Y así puedo continuar sin cesar. Por ejemplo, el agua es azul, dice toda la clase, porque lo dice la maestra y yo le digo a Anita y Elisa, cuando nos paramos frente al canal""Ven ustedes agua azul, no, yo no, lo veo marrón. Y el mar es verde", digo enseguida,pensando la línea ondulada, que mi madre había bordado bajo el velero sobre mi nuevo suéter. Aunque soy un poco escéptica acerca de ese color. Yo he visto el mar y era verde creo, pero tan verde como mi suéter no creo. Si sigo insistiendo en que el mar es verde,tal vez no se rían de mí cuando llegue a la escuela con ese suéter.
Su croché fiero
mi asidero rígido
allí entremedio.