La cajita de Pandora..
En pleno centro estaba la tienda de segunda mano.
Un olor a humedad me envuelve. Había de todo en los estantes,
cajas y rieles circulares. Las polillas bailan bajo la luz del sol.
Voy hacia el fondo del negocio,había muchos libros de toda clase:
ficción, poesía, clásicos, biografías, etc etc.
Una cajita con tapa de cristal llama mi atención. Un par tras otro
de pendientes brillantes: de perlas, de piedras preciosas, de plata,
de oro, de diamante. Realmente no esperaba tanta calidad.
La dueña, vestida con una túnica color marrón claro, se acerca.
"La mujer de un político", me dice. "Después del juicio, no los usó.
Los trajo aquí. En todo estos años nadie los tocará, sólo mirarán".
Una sombra de sospecha cruza su rostro. Me mira de arriba abajo
y luego se relaja. "Qué lastima. Ella amaba la poesía", me dice,
abanicándose.
Olivas agrias,
ruido de llave gira
en el cerrojo.
En pleno centro estaba la tienda de segunda mano.
Un olor a humedad me envuelve. Había de todo en los estantes,
cajas y rieles circulares. Las polillas bailan bajo la luz del sol.
Voy hacia el fondo del negocio,había muchos libros de toda clase:
ficción, poesía, clásicos, biografías, etc etc.
Una cajita con tapa de cristal llama mi atención. Un par tras otro
de pendientes brillantes: de perlas, de piedras preciosas, de plata,
de oro, de diamante. Realmente no esperaba tanta calidad.
La dueña, vestida con una túnica color marrón claro, se acerca.
"La mujer de un político", me dice. "Después del juicio, no los usó.
Los trajo aquí. En todo estos años nadie los tocará, sólo mirarán".
Una sombra de sospecha cruza su rostro. Me mira de arriba abajo
y luego se relaja. "Qué lastima. Ella amaba la poesía", me dice,
abanicándose.
Olivas agrias,
ruido de llave gira
en el cerrojo.
Última edición: