luisojedas
Poeta asiduo al portal
No me mates David,
el infinito se abre en mi pupila,
y puedo oler el rencor de las almas
que flotan por el hiperespacio;
como ropa sucia arrastrada por el viento,
que no tiene donde caer,
porque el patio se lo llevó el tiempo;
tengo miedo;miedo a encontrarme
de frente con uno de ellos
y sentir el vacío de su existencia
introduciéndose en mi cuerpo
como un virus mutado;
quiero mirarte a los ojos y llevarte contigo,
por este agujero negro
cuando se cierre mi pupila.
Te arrancaré tu alma maldito astronauta,
como quien coge un fruto podrido a punto de caer,
me la llevaré en mi ojo electrónico
para que me acompañe en mi eterna descomposición,
y veas el infinito en cada lluvia de meteoros
que nos mojará,
la tenderé en cada amanecer galáctico
para que se le vaya la humedad,
sepas lo que es el tiempo,
y te des cuenta que no es tan fácil matar.
el infinito se abre en mi pupila,
y puedo oler el rencor de las almas
que flotan por el hiperespacio;
como ropa sucia arrastrada por el viento,
que no tiene donde caer,
porque el patio se lo llevó el tiempo;
tengo miedo;miedo a encontrarme
de frente con uno de ellos
y sentir el vacío de su existencia
introduciéndose en mi cuerpo
como un virus mutado;
quiero mirarte a los ojos y llevarte contigo,
por este agujero negro
cuando se cierre mi pupila.
Te arrancaré tu alma maldito astronauta,
como quien coge un fruto podrido a punto de caer,
me la llevaré en mi ojo electrónico
para que me acompañe en mi eterna descomposición,
y veas el infinito en cada lluvia de meteoros
que nos mojará,
la tenderé en cada amanecer galáctico
para que se le vaya la humedad,
sepas lo que es el tiempo,
y te des cuenta que no es tan fácil matar.
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