rebecca zuñiga
Poeta recién llegado
Me he equivocado más de una vez, sé que he permitido que se me quiebre el alma y que las manos se me clavaran cientos de espinas. No he podido dejar que mi amor juegue a las pasiones o que construya castillos en el mar. El viento me da en el rostro, casi podría decir que todo va a salir bien, que todo se va a poder mover, que las voces ya no me interesan y que el control ya no me va a pertenecer.