José Montt
Poeta recién llegado
Sana con tus manos la herida
que el tiempo en mi cuerpo dejó.
Deposita la sabia de tus besos
y empuña con tus dedos mi dolor.
Haz con él lo que quieras,
mientras mis ojos contemplan tu figura.
Manipulalo como mejor creas,
mientras mi vida se una a la tuya.
Dame tu belleza de mujer,
para sanar esta triste vida mía,
dame tus sonrisa de cada día,
para llenar mi corazón de gozo
y sentirte noche y día.
Dejo mis deseos en tus labios,
para que simplemente los saborees
y hagas de esta vida mía,
un recorrer dulce por tu silueta.
que el tiempo en mi cuerpo dejó.
Deposita la sabia de tus besos
y empuña con tus dedos mi dolor.
Haz con él lo que quieras,
mientras mis ojos contemplan tu figura.
Manipulalo como mejor creas,
mientras mi vida se una a la tuya.
Dame tu belleza de mujer,
para sanar esta triste vida mía,
dame tus sonrisa de cada día,
para llenar mi corazón de gozo
y sentirte noche y día.
Dejo mis deseos en tus labios,
para que simplemente los saborees
y hagas de esta vida mía,
un recorrer dulce por tu silueta.