Has de ser como Scheherazade,
que supo burlar al rey y callar discretamente a la mañana
cuando tú apenas fuiste una sonrisa disimulada.
No inventaste excusas ni supiste decir que no.
Ahora te soportas estoicamente y avanzas
con el paso nervioso y la mente aturdida.
Avanzas en esta carrera de obstáculos,
y te entregas y en esa entrega te quedas
con los bolsillos vacíos, con el alma hueca,
Has deshecho el equilibrio de las cosas
tanto, que hasta despiertan las noches,
y tú ya no eres tú,
sino otra persona.
Has de ser como Scheherazade
que supo burlar al rey y callar, callar discretamente.
que supo burlar al rey y callar discretamente a la mañana
cuando tú apenas fuiste una sonrisa disimulada.
No inventaste excusas ni supiste decir que no.
Ahora te soportas estoicamente y avanzas
con el paso nervioso y la mente aturdida.
Avanzas en esta carrera de obstáculos,
y te entregas y en esa entrega te quedas
con los bolsillos vacíos, con el alma hueca,
Has deshecho el equilibrio de las cosas
tanto, que hasta despiertan las noches,
y tú ya no eres tú,
sino otra persona.
Has de ser como Scheherazade
que supo burlar al rey y callar, callar discretamente.
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