Mecanizado, el tren conoce el rumbo
antes de recorrerlo, las sorpresas
que esperan, escondidas, tras la curva,
los pasos que ha de dar por el paisaje
sucesivo, y algunas panorámicas
no son sino las vistas del recuerdo.
Conoce los detalles naranjas del crepúsculo,
los azulejos que dibuja el tiempo
en las ventanas del ferrocarril.
Conoce con exactitud los brotes
de la futura primavera, el agua
que manará en los cauces colindantes
a sus fechas de hierro sucedidas.
Conoce los motivos personales
de cada andén, incluso el desengaño
anticipado a nuestra despedida,
el número de lágrimas
que tiene cada adiós, conoce el próximo
viajero que arrastra la memoria,
y en nuestro itinerario sabe
que sólo has derramado por los ojos
unas cuantas sonrisas y el alivio
de no apearte en la estación unísona,
de no tener que recordar las líneas
del destino, y has roto la estadística
que decía que en cada desenlace
al menos debe haber
un rastro en las mejillas de pasado.
antes de recorrerlo, las sorpresas
que esperan, escondidas, tras la curva,
los pasos que ha de dar por el paisaje
sucesivo, y algunas panorámicas
no son sino las vistas del recuerdo.
Conoce los detalles naranjas del crepúsculo,
los azulejos que dibuja el tiempo
en las ventanas del ferrocarril.
Conoce con exactitud los brotes
de la futura primavera, el agua
que manará en los cauces colindantes
a sus fechas de hierro sucedidas.
Conoce los motivos personales
de cada andén, incluso el desengaño
anticipado a nuestra despedida,
el número de lágrimas
que tiene cada adiós, conoce el próximo
viajero que arrastra la memoria,
y en nuestro itinerario sabe
que sólo has derramado por los ojos
unas cuantas sonrisas y el alivio
de no apearte en la estación unísona,
de no tener que recordar las líneas
del destino, y has roto la estadística
que decía que en cada desenlace
al menos debe haber
un rastro en las mejillas de pasado.