Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
[center:7d43fbf4a2]Has visto caer la lluvia
con los ojos de tu alma,
¡¡regocíjate!!, si ésta toca cálida tu corazón,
es porque mi alma se desliza suave en tus sienes,
es porque mi alma envuelve delicada tu torso.
Has visto escurrir la brisa,
con los ojos de tu espíritu,
es porque mi decir va conjugando
con parsimonia tus palabras.
Has olido las flores en primavera
regocíjate si éstas rozan tus labios
descubrirás que mi beso
acaricia presuroso tu mantra,
has escuchado el trino de un zorzal,
es porque los oráculos presagiaron
nuestro encuentro casual.
Te has preguntando,
porque continuo escribiendo tu nombre,
es porque honestamente te espero,
cada día,
cada instante,
no es para que me entiendas,
sino para que me sientas,
cada tono,
cada intención,
cada palpitación,
si de loco han de tildarme,
colérico grito, ¡¡véanme aquí loco!!,
casi tanto,
como el abejorro que soñó con sólo una rosa,
como la libertad que suspiró al ver un nuevo día,
como el amor que se entregó sin preguntar si lo querían,
como el abismo que se asustó con su profundidad,
como la pasión que se entregó sin escuchar su nombre,
como la canción que se escribió aunque no la entonaran,
eso y más se adentra en mi estomago,
que gruñe con bravura si osan dañarte.
Has visto caer la lluvia
a través de la pupila de mis ojos,
la conocerás diáfana y sin aristas,
sólo acariciará tu piel como ungüento de flores silvestres,
sólo circulará sobre tu cuerpo como aceite de oriente,
sólo limpiará tu espíritu de la vergüenza y desengaños,
sólo ampliará tus sueños como los míos desde tus sienes,
sincera y honesta mi prosa,
que desenreda una parte de mi espíritu,
para mostrarse con atrevimiento,
para quien se arriesgue a conocerla...........[/center:7d43fbf4a2]
con los ojos de tu alma,
¡¡regocíjate!!, si ésta toca cálida tu corazón,
es porque mi alma se desliza suave en tus sienes,
es porque mi alma envuelve delicada tu torso.
Has visto escurrir la brisa,
con los ojos de tu espíritu,
es porque mi decir va conjugando
con parsimonia tus palabras.
Has olido las flores en primavera
regocíjate si éstas rozan tus labios
descubrirás que mi beso
acaricia presuroso tu mantra,
has escuchado el trino de un zorzal,
es porque los oráculos presagiaron
nuestro encuentro casual.
Te has preguntando,
porque continuo escribiendo tu nombre,
es porque honestamente te espero,
cada día,
cada instante,
no es para que me entiendas,
sino para que me sientas,
cada tono,
cada intención,
cada palpitación,
si de loco han de tildarme,
colérico grito, ¡¡véanme aquí loco!!,
casi tanto,
como el abejorro que soñó con sólo una rosa,
como la libertad que suspiró al ver un nuevo día,
como el amor que se entregó sin preguntar si lo querían,
como el abismo que se asustó con su profundidad,
como la pasión que se entregó sin escuchar su nombre,
como la canción que se escribió aunque no la entonaran,
eso y más se adentra en mi estomago,
que gruñe con bravura si osan dañarte.
Has visto caer la lluvia
a través de la pupila de mis ojos,
la conocerás diáfana y sin aristas,
sólo acariciará tu piel como ungüento de flores silvestres,
sólo circulará sobre tu cuerpo como aceite de oriente,
sólo limpiará tu espíritu de la vergüenza y desengaños,
sólo ampliará tus sueños como los míos desde tus sienes,
sincera y honesta mi prosa,
que desenreda una parte de mi espíritu,
para mostrarse con atrevimiento,
para quien se arriesgue a conocerla...........[/center:7d43fbf4a2]