jorgeluis
Poeta fiel al portal
HASTA APAGAR MI SED
Olvídate de quien soy
y cabalga,
apurando al límite
la madrugada;
despojémonos
de la ropa, gocemos
como un señor
y una dama.
Vivamos
como si después de esto
no hubiera nada,
como si la luna
nos guiñara un ojo
y nos acompañara
al húmedo calor
de cariño, y del instinto
entre las sábanas.
Olvídate de quien soy
e incluso de quien
dices ser,
cabalga hasta
apagar mi sed.
No hagas caso
a los sátrapas de turno,
ni incluso a lo que a veces
mi lengua relata,
descreída estás
hasta mas guapa,
por lo que más quieras,
no me esquives
ni un segundo la mirada,
por mucho que estés
entre dos aguas,
para que por siempre
nos arrope
el bolero azul
con sus alas.
Olvídate de todo
escuchemos el silencio,
dejemos tan solo
susurrar al lucero del alba
incendiando nuestros cuerpos,
arrullando nuestras almas.
Olvídate y cabalga,
olvídate del oro y la plata,
e incluso de quien eres
como si el tiempo no pasara.
Olvídate de todo,
como si después de todo
no hubiera nada.
Olvídate de quien soy
e incluso de aquellos
que dicen ser ,
cabalga, hasta
apagar mi sed.
Olvídate de quien soy
y cabalga,
apurando al límite
la madrugada;
despojémonos
de la ropa, gocemos
como un señor
y una dama.
Vivamos
como si después de esto
no hubiera nada,
como si la luna
nos guiñara un ojo
y nos acompañara
al húmedo calor
de cariño, y del instinto
entre las sábanas.
Olvídate de quien soy
e incluso de quien
dices ser,
cabalga hasta
apagar mi sed.
No hagas caso
a los sátrapas de turno,
ni incluso a lo que a veces
mi lengua relata,
descreída estás
hasta mas guapa,
por lo que más quieras,
no me esquives
ni un segundo la mirada,
por mucho que estés
entre dos aguas,
para que por siempre
nos arrope
el bolero azul
con sus alas.
Olvídate de todo
escuchemos el silencio,
dejemos tan solo
susurrar al lucero del alba
incendiando nuestros cuerpos,
arrullando nuestras almas.
Olvídate y cabalga,
olvídate del oro y la plata,
e incluso de quien eres
como si el tiempo no pasara.
Olvídate de todo,
como si después de todo
no hubiera nada.
Olvídate de quien soy
e incluso de aquellos
que dicen ser ,
cabalga, hasta
apagar mi sed.