Si llegas hasta aquí
cuando te nombro,
en cada breve trazo
de mis pasos.
Si acaso aparecieras
por la puerta,
cortando con tu aliento
mi silencio,
mirando de soslayo mis escritos.
Con todos esos nombres
que te visten,
bebiendo mi mirada con recelo.
Si al fin aparecieras, consistente,
renovando la imagen que dejaras,
reclamando tu espacio en mi silencio,
ventilando las sombras que me amparan.
Si llegaras al fin, por fin sería,
más cercano el camino que dejamos.
Tu presencia constante, bellamente,
tan llena de argumentos, tan afable,
reluce en los estantes de mis páginas
cubiertas de tristezas memorables.
Si acaso aparecieras de repente,
seremos a lo sumo dos palabras,
que no tienen memoria ni recuerdo.
¿Quién sabe si podremos respirarnos,
en medio de un abrazo o de una hoguera,
el olor del papel, la tinta fresca,
que tiñe a nuestros versos descarnados?
cuando te nombro,
en cada breve trazo
de mis pasos.
Si acaso aparecieras
por la puerta,
cortando con tu aliento
mi silencio,
mirando de soslayo mis escritos.
Con todos esos nombres
que te visten,
bebiendo mi mirada con recelo.
Si al fin aparecieras, consistente,
renovando la imagen que dejaras,
reclamando tu espacio en mi silencio,
ventilando las sombras que me amparan.
Si llegaras al fin, por fin sería,
más cercano el camino que dejamos.
Tu presencia constante, bellamente,
tan llena de argumentos, tan afable,
reluce en los estantes de mis páginas
cubiertas de tristezas memorables.
Si acaso aparecieras de repente,
seremos a lo sumo dos palabras,
que no tienen memoria ni recuerdo.
¿Quién sabe si podremos respirarnos,
en medio de un abrazo o de una hoguera,
el olor del papel, la tinta fresca,
que tiñe a nuestros versos descarnados?
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