BESTIA
Poeta recién llegado
HASTA EL CABO DE MI HORA
Sólo destrúyeme,
tanto y tan profundo
que olvide al mundo;
seca el mar que se derrama
en esta incómoda mirada;
de mis manos apaga la flama
de una vida apasionada;
llévate tus días
y deja la realidad con su nada,
al recuerdo con su embarcación encallada;
quítale las piernas al sueño
para no correr tras su paso,
que no encuentre en su regazo
un corazón que pueda ser su dueño;
dale un hospicio a mi humanidad
funde la llave y atranca la puerta,
sea libre y terrible la bestialidad
que encuentre un fin cómo respuesta;
sálvame, o hazlo para no ser miserable ahora
y hasta el cabo de mi hora;
marchita la flor de tus maneras
que creció en mi baldío sin forma,
es tuya el aroma
piérdela dónde encuentres praderas
y un sol que para ti se asoma;
aléjate de mi obscuridad
con tu luz, aviéntame lisiado
incapaz de amar y sin verdad,
marca tu cruz en mi pecho quemado
y que otros ojos vean tu propiedad,
hasta el cabo de mi hora;
sálvame, o hazlo para no ser miserable ahora.
Sólo destrúyeme,
tanto y tan profundo
que olvide al mundo;
seca el mar que se derrama
en esta incómoda mirada;
de mis manos apaga la flama
de una vida apasionada;
llévate tus días
y deja la realidad con su nada,
al recuerdo con su embarcación encallada;
quítale las piernas al sueño
para no correr tras su paso,
que no encuentre en su regazo
un corazón que pueda ser su dueño;
dale un hospicio a mi humanidad
funde la llave y atranca la puerta,
sea libre y terrible la bestialidad
que encuentre un fin cómo respuesta;
sálvame, o hazlo para no ser miserable ahora
y hasta el cabo de mi hora;
marchita la flor de tus maneras
que creció en mi baldío sin forma,
es tuya el aroma
piérdela dónde encuentres praderas
y un sol que para ti se asoma;
aléjate de mi obscuridad
con tu luz, aviéntame lisiado
incapaz de amar y sin verdad,
marca tu cruz en mi pecho quemado
y que otros ojos vean tu propiedad,
hasta el cabo de mi hora;
sálvame, o hazlo para no ser miserable ahora.
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