AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
HASTA EL FINAL
Tu felicidad, mariposa de luz,
inundó mi felicidad. Y tu sueño,
organizado en tu sonrisa,
diluía en mi sangre desorganizada
y alborotada como quinceañera.
En tus párpados adornados
por alas, de mariposas oscuras,
dormía la idea del amor.
¡Que bello tu rostro amor!
Encendido con soles de una tarde,
que no muere en tus cabellos
y los fulgores de tu piel, llena de oros.
Encendidos tus ojos,
alumbraron mi nuevo camino.
Y tu abdomen como jinete,
brillante y terso cabalga
en mi sueño, en mi piel.
Fui Quijote sin Mancha
y fui pecado en tus manos,
hasta el delirio infinito
en una madrugada sin nombre.
Eras primavera y alba rubia,
con tulipanes azules,
todos encendidos en tus labios;
mujer de amores, que no permitió
sueños, sino deliquios y borracheras
de lunas enamoradas,
tu felicidad, se quedó en mi sangre nueva
y todo mi corazón se quedó
en tu mente y en tus manos,
hasta el final de las estrellas y el sol...
Augus
Tu felicidad, mariposa de luz,
inundó mi felicidad. Y tu sueño,
organizado en tu sonrisa,
diluía en mi sangre desorganizada
y alborotada como quinceañera.
En tus párpados adornados
por alas, de mariposas oscuras,
dormía la idea del amor.
¡Que bello tu rostro amor!
Encendido con soles de una tarde,
que no muere en tus cabellos
y los fulgores de tu piel, llena de oros.
Encendidos tus ojos,
alumbraron mi nuevo camino.
Y tu abdomen como jinete,
brillante y terso cabalga
en mi sueño, en mi piel.
Fui Quijote sin Mancha
y fui pecado en tus manos,
hasta el delirio infinito
en una madrugada sin nombre.
Eras primavera y alba rubia,
con tulipanes azules,
todos encendidos en tus labios;
mujer de amores, que no permitió
sueños, sino deliquios y borracheras
de lunas enamoradas,
tu felicidad, se quedó en mi sangre nueva
y todo mi corazón se quedó
en tu mente y en tus manos,
hasta el final de las estrellas y el sol...
Augus