Si mis ojos no pudieran ver
te reconocería escuchando tu voz,
y si mis oídos no pudieran escuchar
te reconocería palpando tus manos,
y si mi tacto no pudiera sentir
lo que toco
te reconocería oliscando
tu aroma o aliento,
y si mi olfato ya no oliera
las fragancias
te reconocería mi corazón,
porque solo se alegra,
si es que está
cerca del
tuyo.