Si hoy fuera el último día de mi vida,
y no pudiera gozar del canto de las sirenas,
optaría por pedir un segundo más para ver esas pupilas
porque es más fácil pedir fantasía,
a tener la dicha de que seas sólo mía.
Si transcurriesen veloces los segundos,
y no encontrara la vereda planchada de pétalos,
hozaría entre mis recuerdos,
para hallarte e infringir las leyes del universo.
Por que hasta la última exhalación,
seguramente pensaré en tí,
y agobiado por las circunstancias de no tocarte,
me restaría finalmente a lo lejos bendecir.
Si hoy fuera el último día de mi existencia,
y la ignorancia de ésta te llegara después
busca en la vereda moteada,
porque ahí planté orquídeas
con el amor que era para tí.
y no pudiera gozar del canto de las sirenas,
optaría por pedir un segundo más para ver esas pupilas
porque es más fácil pedir fantasía,
a tener la dicha de que seas sólo mía.
Si transcurriesen veloces los segundos,
y no encontrara la vereda planchada de pétalos,
hozaría entre mis recuerdos,
para hallarte e infringir las leyes del universo.
Por que hasta la última exhalación,
seguramente pensaré en tí,
y agobiado por las circunstancias de no tocarte,
me restaría finalmente a lo lejos bendecir.
Si hoy fuera el último día de mi existencia,
y la ignorancia de ésta te llegara después
busca en la vereda moteada,
porque ahí planté orquídeas
con el amor que era para tí.