rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
De cuantos espejos
habrá alimentado
su desnutrida imagen.
Que hacen ahora
todos estos ciegos
que lloran sobre su piel
incrustada a los huesos.
Cuando ayer
escapaban con sus ojos
a esta vida de rasgos
laberínticos.
Que fácil
resulta ignorarse
de aquel que sin saberlo
se ignora.
Hasta el viento
sabe oír la mirada
del silencio
y acudir a su encuentro
cuando es necesario.
habrá alimentado
su desnutrida imagen.
Que hacen ahora
todos estos ciegos
que lloran sobre su piel
incrustada a los huesos.
Cuando ayer
escapaban con sus ojos
a esta vida de rasgos
laberínticos.
Que fácil
resulta ignorarse
de aquel que sin saberlo
se ignora.
Hasta el viento
sabe oír la mirada
del silencio
y acudir a su encuentro
cuando es necesario.