Jesus Arriaza
Poeta recién llegado
Voy a besarte la médula del alma,
Hasta agotar el último de mis besos,
Mientras tanto, toma mis manos,
Llénalas de ilusiones y migajas de ti,
Por si te pierdo o si me pierdes,
Encontrarte y volver a amarte.
Voy a pintar en mi cielo, tus ojos como estrellas,
Y escribiré en mis poemas tu nombre como lema,
Como motivo y fuente de evidencia,
De lo buena que es la vida, si se trata de ti.
Porque si de ti se trata, crecerán las flores,
Morirá la tristeza padeciendo de alegría,
Se marchitará el odio por lo inmenso de mi amor,
Si se trata de ti, ay si se trata de ti.
Voy a tocar con mis palmas el mar de tu espalda,
Abriéndome paso entre las olas de tu cabello,
Besando desde tu cuello por el puente de tu columna,
Hasta llegar a tu cintura y morir para que me revivas,
En un beso o en una mirada,
En un sueño o en tu imaginación,
Y ser entonces producto vivo, del amor,
Tuyo y mío, de ambos, de los dos.
Hasta agotar el último de mis besos,
Mientras tanto, toma mis manos,
Llénalas de ilusiones y migajas de ti,
Por si te pierdo o si me pierdes,
Encontrarte y volver a amarte.
Voy a pintar en mi cielo, tus ojos como estrellas,
Y escribiré en mis poemas tu nombre como lema,
Como motivo y fuente de evidencia,
De lo buena que es la vida, si se trata de ti.
Porque si de ti se trata, crecerán las flores,
Morirá la tristeza padeciendo de alegría,
Se marchitará el odio por lo inmenso de mi amor,
Si se trata de ti, ay si se trata de ti.
Voy a tocar con mis palmas el mar de tu espalda,
Abriéndome paso entre las olas de tu cabello,
Besando desde tu cuello por el puente de tu columna,
Hasta llegar a tu cintura y morir para que me revivas,
En un beso o en una mirada,
En un sueño o en tu imaginación,
Y ser entonces producto vivo, del amor,
Tuyo y mío, de ambos, de los dos.