El hombre que aúlla buscando el fondo de las calles…
la cálida compañera de canciones café...
los perfumes de aviadora
los horizontes de tactos
el tiempo que concedemos para repletar nuestros cuerpos de sol…
los eclipses preñados y los dedos que esperaban inquietos
entre jazmines dorados y las aureolas del tomillo….
lo que escondían tras las portadas de su animal abstracto…
el salero de las sensuales panteras y una pizca selvática
cuando la cruz respira cañaverales de hierro
y esos mundos de abalorios embarrados y vidrieras doloridas…
las desembocaduras del barrio
entre farolillos y rompientes melódicas
el suspiro de la musa
con sus marejadas de color
sus columpios y los aires barrocos…
la cálida compañera de canciones café...
los perfumes de aviadora
los horizontes de tactos
el tiempo que concedemos para repletar nuestros cuerpos de sol…
los eclipses preñados y los dedos que esperaban inquietos
entre jazmines dorados y las aureolas del tomillo….
lo que escondían tras las portadas de su animal abstracto…
el salero de las sensuales panteras y una pizca selvática
cuando la cruz respira cañaverales de hierro
y esos mundos de abalorios embarrados y vidrieras doloridas…
las desembocaduras del barrio
entre farolillos y rompientes melódicas
el suspiro de la musa
con sus marejadas de color
sus columpios y los aires barrocos…