Ven aquí.
No estés triste.
No hay razón
para que sola te sientas.
Este abrazo...
te lo da mi corazón.
Y mis palabras,
aunque no cierren tu herida
igual acéptalas.
Imagina que son copos de nieve
cayendo sobre tu alma
o nubes a la deriva,
en un cielo de mi amor lleno,
donde el viento cruza
llevando lo que por ti siento.
Duerme como una flor,
que seré yo la noche
o como ave
en mis brazos
formando un nido.
Sueña,
cerrando tus ojos y penas,
que mi voz será río
y tus lágrimas llevará.
Sueña,
como sueño yo contigo,
en ti perdiéndome
sanando las mías.
Duerme amor...
Hasta mañana.