vaya dispendio el título del poema... es algo que me encanta el romper las dimensiones de la habitación para que la cabeza salga por la chimeneam... aunque de hecho yo no suelo hacerlo y sí que lo utilice el penúltimo poema si no me equivoco. Es fuerte en imagenes este poema... la dimensión que queda patente tras la lectura es una especie de dislocación temporal; el jugar con algo que va a suceder y se da por sentado pero, sin embargo, no llega a suceder en toda la corta extensión del poema, lo que nos deja una especie de intranquilidad a pesar de la seguridad manifiesta de que esa lluvia llegará y seguramente limpiará la mejor imagen del poema... dejará en su lugar, en lugar de los dos amantes encontrados, un aura plano. Un espacio sin lugar. Abrazos.