Hasta que duela.

Oona

Poeta recién llegado
Era una niña caprichosa,
cuando en mi desazón
empecé a amar a la gente,
si es que hay un amor puro,
más allá de nuestro propio reflejo,
me vi en la cara sucia de un niño
y en los pies hinchados del enfermo;
no, no es puro,
eso en el mundo material no existe.
Ego vestido del buen samaritano,
para sentirse bueno,
siempre es mejor ser
el que tiende la mano.
Conocí entonces esa dicha,
una que nadie podía robarme,
ni siquiera la ingratitud,
ni la maldad, ni el anonimato,
creo incluso esto último
lo hace más emocionante.
Dar hasta que duela
dijo el jesuita,
pero nunca es posible
porque dar nos da felicidad
porque dar nos enriquece,
damos de lo que nos dan
y nada es nuestro,
damos y al dar
recibimos más de lo que damos
y aún a pesar de esto
algunas veces,
nos dan la gracias.
 
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¿Puede doler algo que gratifica?
Te leo...
Cariños.
Eso dijo el jesuita, dar hasta que duela, pero está comprobado que dar, nos hace muy felices. Pero cité la frase que me llamó la atención :) cosillas que pienso una mañana cualquiera.
 
Era una niña caprichosa,
cuando en mi desazón
empecé a amar a la gente,
si es que hay un amor puro,
más allá de nuestro propio reflejo,
me vi en la cara sucia de un niño
y en los pies hinchados del enfermo;
no, no es puro,
eso en el mundo material no existe.
Ego vestido del buen samaritano,
para sentirse bueno,
siempre es mejor ser
el que tiende la mano.
Conocí entonces esa dicha,
una que nadie podía robarme,
ni siquiera la ingratitud,
ni la maldad, ni el anonimato,
creo incluso esto último
lo hace más emocionante.
Dar hasta que duela
dijo el jesuita,
pero nunca es posible
porque dar nos da felicidad
porque dar nos enriquece,
damos de lo que nos dan
y nada es nuestro,
damos y al dar
recibimos más de lo que damos
y aún a pesar de esto
algunas veces,
nos dan la gracias.

Sí. Lo difícil es dar a quienes no entienden que les das y por eso te quitan... incluso la vida. O que cuando los necesitas te voltean la espalda y se largan, o se hacen los desentendidos; como la leyenda de Pedro, que según, negó a Jesús el Galileo varias veces, cuando a este último lo tenían preso y lo estaban torturando e intentando condenarlo a esa terrible muerte con tortura y lenta agonía pública que era crucificar a alguien (ojo, no creo en diioses ni en religiones). Dar cuando nos están quitando es muy complicado. Hasta cuando ni nos quitan ni nos devuelven es complicado. Amar a quien no te ama, por ejemplo, sin ser aprehensivo, sin pretender nada y tragarse que la otra persona ame a otro/a es... bien difícil.

Creo que el Jesuita del que hablas tal vez se refería a esas situaciones, con ese "dar hasta que duela". Quizás quiso decir "dar hasta cuando duele".

Porque, y en eso sí que tienes razón, nunca damos gratuitamente. Nuestra naturaleza es mezquina: siempre damos esperando ganar algo, así sea un lugarcito en la llamada "vida eterna", o la satisfacción de ver que gracias a nosotrxs otra persona puede ser, y puede ser feliz. Supongo que es lo natural, que así somos hechos por un cosmos en el que incidentalmente somos, y más incidentalmente todavía existimos. Juguetes de ese fenómeno cósmico que llamamos "vida", pues.

Eres persona de poemas interesantes, Oona. Que la vida y la inspiración siempre sean contigo.

PD: Yo creo que es mejor amar. Tu poema dice que amabas, y que amas. Chévere. Bienvenido el amor. Yo era Hippie rockero cuando joven, y de alguna manera lo sigo siendo.
 
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