averapaz
Poeta recién llegado
A Ekata
No hay tesis que refutar
ni críticas que hacer;
no hay cuestionamientos qúe hacer,
no ha habido ningún error
ni ningún desvío sectario.
Ni siquiera ha sido el revisionismo
el que ha golpeado fuertemente
ni ha sido, tampoco,
una estrategia del enemigo
la que ha puesto ésto en el camino.
Hay cosas que coyunturalmente pasan
e históricamente hemos caído
en el camino estricto
y macartista
de reglamentar y sancionar;
hemos caído -podríamos acaso llamar- en el
idealismo
de creer la teoría como una verdad pura y absoluta
y hemos, erróneamente, castigado el momento
como si se tratáse de un camino ya recorrido.
Pero, hay que aprender de esos errores históricos,
hay que aprender de lo que ha pasado
y hay que revivir el pasado para echar la senda del futuro.
Hoy es distinto.
Tú y yo sabemos que así es;
es materialismo dialéctico, Camarada;
no hay ningún error estratégico,
ni siquiera, y me atrevo a decirlo, táctico.
Yo también (a pesar de que soy un Militante)
he caído en ese juego individualista
y he traicionado y me he traicionado
apoyado en la algidez del momento;
pero me he autocriticado
y he corregido las actitudes contrarias.
Y hoy puedo decir, Camarada,
sin temor a equivocarme
y ser señalado por la reacción
e incluso por la camaradería,
que las cosas cambian y no estamos aquí de visita
y prefiero cantar "¡Revolución!" cuando toca estar callados.
Hoy tú y yo sabemos que seguiremos adelante,
a donde hemos trazado nuestra meta;
que no cambiaremos el sendero
por más agreste que se nos ponga
y que, por cualquier motivo que se atraviece,
daremos nuestras vidas en ésto.
Quiero que sepas que tenía más ganas
de escribir ésto que de decirlo
y que seguiremos allá, donde la Victoria
es nuestra única meta
y esa meta la perseguiremos,
¡HASTA SIEMPRE, CAMARADA!