La palidez
de unas manos
que te rozan
por última vez.
Se alejan
y se esconden
en los cuartos
oscuros de
las casitas
de adobe donde
ayer te rocé yo.
Con mis manos
llenas de amor
de sangre
y de unas
lágrimas
de felicidad
efímera.
Fue aquella
noche cuando
fuimos uno
y los dos
perdimos nuestros
cuerpos sobre
un colchón sucio
y roto.
Pero las
manos
ya no están
se han quedado
esperando a que
las tardes
vuelvan a ser
las mismas.
También tu voz
se retiró del aire.
Ya no se escucha
esa palabra
dulce y rabiosa
que emergía
desde el fondo
de unos ojos negros.
También estarás
como yo
preguntándote
pensando en
la manera tan
cruenta
en la que terminó
una historia
que nos llevó
a pensar que el
mundo era cierto.
Una vez que
el pragmatismo
de la cotidianidad
se llevó, como el río
se lleva a las piedras,
todo el deseo
sin dejar más
que unas ganas
locas de pegarle
una patada
en el estómago
a la vida.
Más tarde
cuando los himnos
dejen de sonar
volverá un acto
más de humanidad
para atenuar
nuevas desdichas
de nuevos seres
en tiempos
que vendrán
para atormentar
con más furia
y más deseos
de no ser nada.
de unas manos
que te rozan
por última vez.
Se alejan
y se esconden
en los cuartos
oscuros de
las casitas
de adobe donde
ayer te rocé yo.
Con mis manos
llenas de amor
de sangre
y de unas
lágrimas
de felicidad
efímera.
Fue aquella
noche cuando
fuimos uno
y los dos
perdimos nuestros
cuerpos sobre
un colchón sucio
y roto.
Pero las
manos
ya no están
se han quedado
esperando a que
las tardes
vuelvan a ser
las mismas.
También tu voz
se retiró del aire.
Ya no se escucha
esa palabra
dulce y rabiosa
que emergía
desde el fondo
de unos ojos negros.
También estarás
como yo
preguntándote
pensando en
la manera tan
cruenta
en la que terminó
una historia
que nos llevó
a pensar que el
mundo era cierto.
Una vez que
el pragmatismo
de la cotidianidad
se llevó, como el río
se lleva a las piedras,
todo el deseo
sin dejar más
que unas ganas
locas de pegarle
una patada
en el estómago
a la vida.
Más tarde
cuando los himnos
dejen de sonar
volverá un acto
más de humanidad
para atenuar
nuevas desdichas
de nuevos seres
en tiempos
que vendrán
para atormentar
con más furia
y más deseos
de no ser nada.